Una Dosis de Sabiduría,
del Tratado Teológico Político de Baruj Spinoza, Prefacio, Parte I
Aquí, Spinoza comienza su
discurso mostrando lo ridículo y pernicioso que resulta ser la superstición,
la cual concibe como:
1) una debilidad humana
generalizada; de hecho, en palabras de Quinto Curcio, señala a la superstición
como "ese juguete del alma humana”.
2) producto de una confusa idea de la divinidad
(una ilusión mental), esto es, ideas mutiladas, inadecuadas acerca de Dios y de
su accionar en la naturaleza.
Asimismo, para Spinoza,